“Esa gente no tenía que morir”, expresa dolido chofer imputado y pide eliminar semáforo

Víctor Delacruz (48), el chofer de camión que se llevó por delante cuatro vehículos y causó cinco muertes en la bajada del cerro Caacupé, a la altura de Pedrozo, habló desde su lugar de reclusión y se mostró muy dolido por lo sucedido en la noche del sábado.
“Infelizmente pasó esto. No hay nada que pueda reparar lo que pasó. Mi pesar profundo, los golpes que tengo no son nada con el dolor que tengo en el corazón. Esa gente no tenía que morir”, dijo a NPY visiblemente acongojado.
El conductor reveló que hace menos de 10 días se le hizo el último mantenimiento al sistema de frenos del vehículo que no es de su propiedad, sino de la empresa para la que trabaja como transportador.
En otro momento relató que el domingo, pasadas las 19:00, salió de la localidad de Tobatí y cuando llegó a la zona de Kurusu Peregrino, revisó los frenos del camión y trató de descender a una velocidad prudencial.
“Allí todo chofer para. Todo estaba a tope, las dos agujas de aire estaban a tope”, aseguró.
Tras cruzar la rampa de frenado –la cual aseguró que no necesitó–, escuchó un estruendo y sintió que el pedal del freno fue al fondo, allí perdió el control de su vehículo y se llevó por delante a los vehículos que se encontraban esperando la señal del semáforo para continuar el rumbo.
“Sostuve firme el volante para tratar de no impactar. Infelizmente ese semáforo es una falta mortal. Por favor, quiten ese semáforo antes de que muera más gente”, recalcó.
En otro momento, indicó que en la zona de la rampa de frenado circulaba a 40 kilómetros por hora y no más. No obstante, la Fiscalía reveló imágenes de ese momento y lo imputó por homicidio culposo con el argumento de que circulaba a alta velocidad.
A dos años, de un hecho similar, los pobladores siguen denunciando la desidia negligente por parte de las autoridades del Ministerio de Obras Pública y Comunicaciones (MOPC). Piden como medida rápida eliminar el paso semafórico de dicha intercepción, a la que califican como una “trampa mortal”.
Luego del impacto, dijo que pudo salir arrastrado de la cabina del camión con ayuda de policías y testigos. Al poco tiempo se produjo la explosión de su camión: “Me quedaba unos pocos segundos más y también me calcinaría”.
Los fallecidos fueron Hugo Marcelo Ávalos, abogado y funcionario del Congreso Nacional; su esposa Fátima Silva Galeano y sus hijos, Fernando Jesús Ávalos Silva, de 18 años, y Fátima Sabina Ávalos Silva, de 9 años, quienes perdieron la vida de forma instantánea en el lugar. Mientras que la quinta víctima es María Concepción Domínguez Fernández, de 58 años, quien viajaba en otro de los rodados impactados



