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La cultura stronista favorecía con cargos a leales y a los parientes

La historia de nepotismo en el país. En primera mitad del siglo XX no solamente entró el factor del parentesco, sino la visión de que el Estado solo pertenecía a un determinado grupo político.

El historiador Herib Caballero hizo un recuento de la historia del nefasto legado del nepotismo en Paraguay y el Estado patrimonialista que trata los asuntos públicos como algo personal.

La reflexión surge en medio del escándalo que salpica a los legisladores que nombran a sus parientes en jugosos cargos en el Congreso.

Reflexionó que la base política de la dictadura stronista tenía esa “cultura de no solamente favorecer con cargos a los leales, sino a los parientes, con cargos públicos, con tierras, adjudicación de servicios, prestación de servicios al Estado”.

Haciendo una mirada hacia la historia, Caballero recalcó que en la época de los españoles estaba prohibido al gobernador el hecho de tener matrimonio con una súbdita de su jurisdicción para evitar vinculación con las familias locales.

Fue una de las causas de la revolución de los comuneros contra el gobernador Diego de los Reyes Balmaceda que se había casado con una asuncena.

En los años siguientes, refirió que se demostró –a través de las distintas investigaciones– que los gobernadores se valían de terceras personas como testaferros, para comerciar algunas actividades que por leyes estaban prohibidas.

era lópez. Con relación al nepotismo en la época republicana, el historiador señaló que el primer caso fue cuando Carlos Antonio López nombró como jefe de Ejército a su hijo, Francisco Solano López, a los 18 años.

“Posteriormente, varios de sus hijos, el caso Benigno López, ocuparon cargos en su administración. Lo mismo ocurrió con su yerno. El general Vicente Barrios Bedoya que era tesorero. Todos ellos ocupaban altos cargos en su gobierno y siguieron ocupando durante el gobierno de Francisco Solano López”, explicó.

Era liberal. El historiador mencionó que durante el periodo liberal se trató de buscar una institucionalización y también era recurrente el tema de los vínculos entre parientes. Mencionó como ejemplo a Juan Gualberto González, quien a toda costa quería asegurar que su concuñado José Segundo Decoud sea su sucesor en la presidencia, que también era miembro de su gabinete.

“Se produjo un golpe de Estado en junio de 1894 para evitar que no solamente el tema del parentesco entre González y Decoud sino también por cuestiones políticas entre las distintas facciones que se disputaban el poder”, señaló.

Durante los primeros años del Siglo XX, aparecen casos aislados en términos de la presidencia de parientes designados en altos cargos o en diferentes puestos de la administración pública.

Recalcó que en 1909, se promulga la primera ley del servicio de la administración pública que intenta generar una carrera pública. “Son los primeros intentos que se tienen. Posteriormente, finalizada la guerra contra Bolivia, la Guerra del Chaco, con la influencia y la injerencia de distintos sectores políticos y la hegemonía colorada, después la primavera democrática fue el último intento de institucionalización (primera mitad del siglo XX) no solamente entró el factor del parentesco, sino la visión de que el Estado solo pertenecía a un determinado grupo político”. Una idea que se instala con mucha fuerza en estos años y es parte del sustento de la dictadura.

La dictadura stronista tenía esa cultura de no solamente favorecer con cargos a los leales sino a los parientes.

Carlos Antonio López nombró como jefe de Ejército a su hijo, Francisco Solano López, a los 18 años. Hérib Caballero, historiador
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