Alto Paraná: Más de 40 mujeres al mes piden ayuda para escapar de violencia

La violencia contra las mujeres continúa siendo una de las principales problemáticas sociales en Alto Paraná. Solo en lo que va del año, más de 240 mujeres acudieron por primera vez al Centro Regional de las Mujeres (CRM) de Ciudad del Este para solicitar asistencia, una cifra que refleja la constante demanda que enfrenta esta dependencia del Ministerio de la Mujer, donde además se brinda seguimiento a decenas de casos iniciados en años anteriores.
Carolina Ramírez, coordinadora del Centro Regional, explicó que la institución recibe en promedio más de 40 nuevas usuarias cada mes, aunque el volumen real de trabajo es mucho mayor debido a los procesos de acompañamiento que requieren las víctimas. Las intervenciones incluyen atención psicológica, orientación jurídica, asistencia social y articulación con otras instituciones públicas para garantizar la protección de las mujeres.
“Podemos calcular más de 40 usuarias por mes y un promedio de 240 mujeres por primera vez que vinieron a un solo servicio. Después ya hablamos de los seguimientos, las articulaciones y las mujeres que vienen de otros años que aún no terminaron su proceso, que siguen su terapia o que incluso vuelven porque inician un nuevo proceso con otro agresor. Entonces son varias situaciones”, manifestó.
✓La coordinadora explicó que el Ministerio de la Mujer atiende a adolescentes y mujeres desde los 15 años, teniendo en cuenta que cada vez son más frecuentes los casos de uniones tempranas y violencia en relaciones iniciadas durante la adolescencia.
ATENCIÓN. ”Nosotros como Ministerio tenemos atención a partir de los 15 años porque estamos visibilizando que muchas niñas de esa edad ya acceden al concubinato.
Entonces tenemos problemas desde los 15 años hasta mujeres de 80 o 90 años.
No tenemos un límite de edad”, señaló.
No obstante, precisó que la mayor cantidad de usuarias corresponde a mujeres adultas.
“La mayoría podría decirte, sin temor a equivocarme, que está entre los 29 y los 64 años”, indicó.
Ramírez destacó que el trabajo del Centro Regional no se limita únicamente a recibir denuncias de violencia. Explicó que el equipo debe desarrollar simultáneamente actividades preventivas, educativas y de coordinación institucional en todo el departamento.
“No solamente hacemos atención. Tenemos que realizar prevención, sensibilización, capacitaciones, coordinar la Mesa de Prevención con las autoridades departamentales y trabajar en el empoderamiento económico de las mujeres, articulando con otras instituciones del Estado para facilitar cursos y oportunidades laborales. Son muchas actividades que debemos desarrollar durante todo el año e informar permanentemente a Asunción”, expresó.
La funcionaria reconoció que la carga laboral es importante considerando la cantidad de profesionales disponibles para atender la demanda existente.
julio o agosto. Mientras el número de mujeres que requieren asistencia continúa aumentando, el Centro Regional sigue funcionando en un inmueble cedido en comodato por Itaipú Binacional, en el Área 4, debido a que la inauguración del moderno edificio construido por la Gobernación de Alto Paraná aún no pudo concretarse.
La nueva infraestructura debía entrar en funcionamiento entre noviembre y diciembre del año pasado, pero una serie de inconvenientes administrativos terminó retrasando su habilitación por más de medio año. “Entre noviembre y diciembre del año pasado ya tendría que haberse habilitado. Pero cuando hubo el cambio de autoridades en el Ministerio se tuvo que recomenzar todo el proceso. Se revisaron nuevamente los documentos y recién en marzo pudimos retomar el programa. Eso hizo que el llamado para el equipamiento se demorara muchísimo”, recordó.
Actualmente, la expectativa es que la mudanza pueda realizarse entre finales de julio y los primeros días de agosto. “Existen grandes expectativas de que la mudanza se produzca entre este mes de julio y los primeros días de agosto”, afirmó la coordinadora del Centro Regional Carolina Ramírez.
Explicó además que el edificio está prácticamente terminado y que los retrasos ya no obedecen a la construcción propiamente dicha, sino a la falta de mobiliario, equipamientos informáticos y enseres necesarios para poner en funcionamiento tanto las oficinas como el futuro albergue para mujeres víctimas de violencia. “El inconveniente fue que nadie se presentó al llamado para la adquisición de muebles e insumos. Se declaró desierto y por eso todavía no estamos accediendo al local para poder activarlo y tener ya un lugar de protección para las mujeres”, comentó.
Según explicó, varias empresas consideraron excesivamente burocrático el proceso licitatorio.
“Algunas empresas dijeron que el procedimiento era muy burocrático. Tal vez pensaron que iba a pagar directamente el Ministerio, cuando en realidad los recursos ya estaban disponibles a través de una fundación encargada de administrar esos fondos”, señaló.
Ante esa situación, el Ministerio de la Mujer y el programa financiado por la Unión Europea resolvieron avanzar mediante compras directas para agilizar el equipamiento del edificio



