Misiones: La crecida obliga a evacuar 17.000 vacunos

La crecida del río Paraná ya afecta directamente a unas 17.000 cabezas de ganado en el Departamento de Misiones, donde los productores se vieron obligados a movilizar sus animales hacia campos más elevados para resguardarlos de las inundaciones. El traslado representa un desafío para el sector, que ahora necesita garantizar pasturas y forraje para alimentar a los rodeos mientras persiste el exceso de agua.
Alberto Ferreira, ex presidente de la Regional Misiones de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), explicó que el departamento cuenta históricamente con entre 400.000 y 450.000 cabezas de ganado en esta época del año. De ese total, unas 17.000 están afectadas directamente por el desborde del río Paraná, aunque advirtió que las lluvias también perjudican a otros campos ganaderos, principalmente los ubicados en zonas bajas.
El dirigente señaló que la rápida crecida del río dificultó la preparación de los productores, pese a que el fenómeno de El Niño y las lluvias habían sido anunciados con anticipación.
Según explicó, los ganaderos ya comenzaron a retirar sus animales de las zonas inundadas y trasladarlos a terrenos más altos, en algunos casos a campos cercanos con mejores condiciones de pastoreo.
Alimentos. El desafío ahora es alimentar al ganado, por lo que Ferreira indicó que, si bien los animales pudieron ser llevados a zonas más seguras, el exceso de agua también reduce las superficies disponibles para el pastoreo.
Por ello, consideró necesario evaluar mecanismos de asistencia que permitan acercar forraje y apoyo nutricional a los productores afectados.
El ex presidente de la Regional Misiones de la ARP remarcó que los pequeños ganaderos enfrentan mayores dificultades logísticas para trasladar y alimentar a sus animales, debido a sus limitados recursos. En ese sentido, mencionó la importancia de que la Gobernación de Misiones y el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) evalúen alternativas de apoyo para las familias productoras.
Las lluvias afectan tanto a pequeños como a medianos y grandes establecimientos, aunque estos últimos suelen disponer de más herramientas para enfrentar la emergencia.
Ferreira agregó que la mejora del tiempo registrada durante algunos días contribuyó a aliviar parcialmente las condiciones en determinados sectores, al permitir que los terrenos utilizados como dormideros comiencen a secarse.
En cuanto a la producción láctea, aclaró que en Misiones predomina la actividad destinada al consumo familiar y a la elaboración artesanal de queso, sin una industria lechera de gran escala. No obstante, insistió en la necesidad de acompañar a los productores mientras continúan las consecuencias de las inundaciones.
La prioridad inmediata es mantener a los animales en terrenos seguros y garantizar su alimentación hasta que bajen las aguas y se recuperen las condiciones de los campos. La evolución del río Paraná y la disponibilidad de asistencia serán factores claves para determinar el impacto de la emergencia sobre la producción ganadera del departamento



