Los bancos absorbidos acumularon USD 304 millones en cartera vencida

Las entidades financieras absorbidas por otros bancos en los últimos cinco años acumularon G. 1,825 billones en cartera vencida (USD 304 millones), según datos del Banco Central del Paraguay (BCP).
Los datos fueron extraídos de un informe del Banco Central remitido al Congreso Nacional, cuyo contenido estaba sujeto a reserva. Sin embargo, la información fue divulgada posteriormente a través de redes sociales y medios de comunicación de alcance masivo.
El mayor monto correspondió a Banco Regional, absorbido por Sudameris Bank, con G. 874.510 millones, seguido de Visión Banco, adquirido por Ueno Bank, con G. 451.123 millones.
El informe remitido por el BCP al Congreso Nacional detalla los montos de cartera vencida de cuatro entidades que fueron absorbidas en el sistema financiero en los últimos años.
Banco Río, absorbido por Banco Continental, registró G. 291.002 millones en cartera vencida, mientras que BBVA Paraguay, cuya absorción estuvo a cargo de Banco GNB Paraguay, acumuló G. 208.743 millones.
En conjunto, los cuatro bancos sumaron G. 1.825.378 millones en créditos vencidos.
Tratamientos especiales para las absorciones. El BCP explicó que la Circular SB.SG. Nº 288/99 faculta a la institución a autorizar tratamientos prudenciales excepcionales para viabilizar las fusiones por absorción.
Estas medidas deben estar respaldadas por un estudio de factibilidad presentado por la entidad absorbente y buscan asegurar la sostenibilidad económica y financiera del banco resultante.
Según el informe, las medidas pueden incluir el diferimiento de pérdidas y previsiones, bajo condiciones y plazos aprobados por el Directorio del BCP. El esquema busca facilitar la integración de las entidades y reducir el impacto inmediato de los activos deteriorados sobre los resultados de la entidad absorbente.
En el caso de Sudameris Bank y Banco Regional, el BCP autorizó diferir hasta cinco años el impacto en los resultados de las previsiones correspondientes a créditos de dudoso cobro. También permitió diferir hasta diez años los gastos derivados de la fusión y reestructuración, así como constituir gradualmente, en un plazo máximo de seis años, las previsiones sobre bienes muebles e inmuebles recibidos en dación en pago.
El plan aprobado incluyó, además, la emisión y colocación de bonos subordinados por hasta USD 40 millones, el mantenimiento del saldo consolidado de la reserva legal y la renegociación de créditos de clientes provenientes de Banco Regional con atrasos. Para estos últimos se estableció un plazo de 12 meses desde la fusión para renovar, refinanciar o reestructurar sus deudas bajo condiciones especiales.
El BCP también autorizó el canje de acciones de Banco Regional por acciones preferidas de Sudameris y el rescate gradual de estas entre 2025 y 2031. Asimismo, fijó un plazo de un año para adecuar la documentación de los clientes transferidos.
La institución aclaró que Sudameris había solicitado una facilidad vinculada al régimen de encaje legal, pero que el Directorio no aprobó esa excepción.
Otros procesos. En la operación entre Ueno Bank y Visión Banco, el plan de factibilidad contempló tratamientos y facilidades contables para diferir pérdidas y previsiones derivadas de la absorción.
El BCP señaló que estas medidas fueron autorizadas para permitir la viabilidad económica y financiera de la operación.
En el caso de Banco GNB Paraguay y BBVA Paraguay, también se aprobó un esquema de diferimiento de pérdidas y previsiones. La absorción de Banco Río por Banco Continental se enmarcó en las disposiciones de la misma circular.
El informe menciona, además, el proceso de fusión entre Banco Atlas y Banco Familiar, para el cual ambas entidades habían solicitado diferir gastos relacionados con la operación, principalmente por sistemas e indemnizaciones. Sin embargo, el proceso no se concretó: en diciembre de 2025, las entidades acordaron darlo por terminado.
El BCP indicó que las medidas prudenciales excepcionales están sujetas a seguimiento y evaluación por parte de la Superintendencia de Bancos, que debe verificar el cumplimiento de las condiciones establecidas en los respectivos planes de factibilidad.
Medidas excepcionales y tratamientos prudenciales. El Banco Central explicó que las medidas transitorias o excepcionales forman parte de su función de promover la estabilidad financiera. Estas medidas permiten a las entidades diferir el reconocimiento de pérdidas para amortiguar el impacto de eventos extraordinarios sobre las carteras crediticias, como choques climáticos o pandemias.
En casos de fusiones por absorción, el BCP puede autorizar de forma excepcional esquemas como el diferimiento escalonado de pérdidas y previsiones, siempre bajo condiciones verificables y conforme a la Circular SB.SG. N° 288/99, que exige un Estudio de Factibilidad de la entidad absorbente para demostrar su viabilidad económico-financiera.
La finalidad de estas facilidades es viabilizar una solución de mercado económicamente sostenible, donde la absorción sea la alternativa de menor costo frente a una intervención o liquidación. De esta manera, se busca minimizar el impacto sobre ahorristas y acreedores y evitar efectos de contagio que generaría un reconocimiento inmediato y desordenado de las pérdidas acumuladas.
Finalmente, el BCP detalla que las áreas técnicas de la Superintendencia de Bancos evalúan la consistencia del estudio antes de elevar el informe al Directorio para su autorización. Una vez aprobada la fusión, la SIB realiza un monitoreo permanente del cumplimiento de las metas y compromisos, mientras que el Directorio conserva la potestad de ajustar total o parcialmente las facilidades otorgadas según la evolución real de la entidad



