Escalador sobrevive 12 horas suspendido en el Campanile di Val Montanaia de Italia

Un escalador italiano de 53 años fue rescatado con vida después de permanecer unas 12 horas suspendido en una pared del Campanile di Val Montanaia, en los Dolomitas italianos, a unos 2.000 metros de altitud.
Según los reportes, el hombre tuvo dificultades durante un descenso en rápel y quedó atrapado durante la noche del 22 de agosto.
El hombre realizaba el descenso acompañado de una mujer cuando se desviaron de la ruta que tenían planeada.
Los medios periodísticos locales señalaron que todo empezó cuando tomaron una línea de rápel equivocada. El escalador bajó primero y, después de recorrer unos 50 metros, descubrió que no podía alcanzar el siguiente
punto de apoyo. Tampoco tenía fuerzas ni elementos suficientes para volver a subir.
Quedó colgado únicamente de las cuerdas y el arnés, con una pared vertical a sus espaldas y unos 2.000 metros de vacío debajo de los pies. Su compañera se quedó en un balcón de la montaña, sin posibilidades de llegar hasta él.
La situación se tornó crítica debido al riesgo de sufrir el “síndrome de suspensión inerte”, una condición médica grave derivada de permanecer inmóvil y sostenido por un arnés durante un tiempo prolongado.
El rescate
El domingo 23 de agosto, las condiciones meteorológicas, incluyendo niebla y fuertes vientos, habrían impedido inicialmente el rescate aéreo, por lo que los equipos de emergencia continuaron la operación por tierra y mediante cuerdas. El alpinista habría permanecido consciente durante el operativo.
Uno de los integrantes del equipo descendió por la pared hasta alcanzar al alpinista, que permanecía consciente pese al cansancio y a las casi cinco horas que llevaba suspendido. El rescatista lo aseguró con un segundo sistema para evitar una caída. Recién entonces cortó las cuerdas en las que había quedado atrapado y comenzó a bajarlo hasta la base de la montaña.
La maniobra debía realizarse lentamente para impedir que cualquiera de los dos golpeara contra la pared. Cada movimiento se hizo prácticamente a oscuras y en medio de condiciones meteorológicas que seguían siendo desfavorables.
El hombre finalmente tocó tierra, estaba agotado, pero se mantuvo lúcido durante todo el procedimiento y no sufrió lesiones graves. Su compañera también fue retirada de la montaña sin heridas.
El Campanile di Val Montanaia de Italia alcanza los 2.173 metros sobre el nivel del mar y se levanta como una aguja aislada de aproximadamente 300 metros. Su pared vertical y sus estrechos puntos de descenso lo convierten en uno de los desafíos más exigentes de esa región italiana



