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Peña hace cambios mínimos en su Gabinete y sigue presión interna Respaldo. En dos años y medio de gobierno, los más criticados reciben apoyo de Santiago Peña.

El presidente Santiago Peña está a seis meses de cumplir su tercer año de gobierno y los cambios que realizó en este tiempo se relacionan con ajustes mínimos, mientras los ministros que reciben más cuestionamientos se mantienen.

Se trata del criterio que el presidente decidió aplicar en la gestión de equipo, de no ceder en primera a las críticas ni a los pedidos, ya que la mayor presión para hacer cambios de cabezas proviene no tanto de grupos opositores, sino más bien del mismo Partido Colorado.

Tampoco destituye a sus ministros cuando estos se encuentran envueltos en casos escandalosos, y la explicación que dio fue que la mayoría de las veces, la causa de los problemas está en las estructuras intermedias y no en las cabezas de las instituciones, y que un cambio de persona no soluciona nada.

El presidente prefiere dar su voto de confianza a los ministros porque cada uno cumple una función política o técnica en su sector, que sigue la línea de su gobierno, o responde a los intereses del grupo político o económico al que Peña pertenece, por lo que las críticas que pudieran recibir en gran medida derivan de acciones tomadas por decisión del Ejecutivo, no de forma individual.

Los cambios. Peña mantuvo a casi todo su gabinete desde el 2023 hasta hoy, pero en el transcurso de estos dos años y medio de gestión, no todos los ministros tuvieron la misma suerte.
Entre los cambios más importantes se encuentra la salida de Lea Giménez, que fue su jefa de Gabinete por un año, hasta el 2024, y su mano derecha, tanto que decidió dejar el cargo vacante por un año y medio, hasta la semana pasada, cuando nombró a Javier Giménez en su lugar, quien a su vez tuvo que dejar el Ministerio de Industria.
Este cambio se efectúa tras cumplirse 30 meses de gobierno y en el inicio de una nueva etapa en la gestión de Peña, en la que se vienen reformas más profundas y un movimiento económico que demandará más esfuerzos del gabinete y la presencia de un coordinador con igual criterio.

Peña se involucró en esta tarea en el último año, pero en esta etapa se da un giro relacionado a que la prioridad del presidente es su política exterior, y Javier Giménez conoció la dinámica muy de cerca, pues acompañó negociaciones tanto con altos funcionarios como con inversionistas extranjeros. Igualmente, la relevancia que tomó el presidente a nivel internacional, por la cercanía con EEUU, le demandará más involucramiento en política exterior.

Tras el cambio de función de Giménez, mañana se anuncia al nuevo ministro de Industria, que podría ser Marco Riquelme, y los cuatro viceministros.
La otra movida en el Gabinete fue la renuncia de Ángel Barchini del Ministerio de Justicia, el primer cambio que tuvo el gobierno en menos de un año de gestión, en mayo del 2024. En su lugar ingresó Rodrigo Nicora.

Un mes después, se anunció la salida de Florencia Taboada del Ministerio de la Juventud y en su lugar fue nombrada Salma Agüero.

También fue desvinculada la ministra del Indi, Marlene Ocampos, y en su lugar se nombró a Hugo Samaniego, quien también fue destituido recientemente por pedido de organizaciones indígenas. Actualmente encabeza la institución Juan Ramón Benegas.

El otro cambio en el Gobierno afectó a la ministra de la Mujer, Cynthia Figueredo, quien renunció en octubre pasado y en su lugar asumió Alicia Pomata.
Para completar los ajustes, Peña destituyó a finales del 2024 a Paula Carro de la Vocería del Gobierno, poco antes de cumplir un año de ser nombrada, y en su reemplazo asumió Guillermo Grance.

Criticados. Los más criticados son a su vez los que más respaldo reciben de Santiago Peña. En los últimos días, todas las críticas apuntan a Jorge Brítez, el titular del IPS, tras la muerte de asegurados por falta de mantenimiento de aparatos médicos y otros motivos. La previsional presenta denuncias por direccionamientos en licitaciones y sobrefacturaciones, además de falta de insumos, medicamentos y retraso en la atención.

La ministra de Salud, Teresa Barán, no solo recibe críticas por mala gestión, sino que los mismos actores de Honor Colorado pidieron su salida, entre ellos Silvio Ovelar y Derlis Maidana. Las críticas apuntan a la falta de infraestructura, medicamentos, insumos y profesionales. Además, fueron polémicas las muertes de bebés recién nacidos por carencias en los hospitales.
Del mismo modo, la ministra de Obras, Claudia Centurión, es criticada por mala gestión. El principal cuestionamiento viene del mismo ministro de Economía, Carlos Fernández Valdovinos, quien dijo que su trabajo era pésimo. Cuestionó que haya utilizado fondos locales para el pago a constructoras habiendo disponibles recursos de créditos externos, entre otras cosas.

El ministro del Interior, Enrique Riera, hasta presentó su renuncia, no aceptada, tras polémicas recientes. Había sido acusado por el senador Carlos Núñez Agüero de supuestamente cobrar sobornos en la Policía. La controversia escaló al punto de que la bancada de Honor Colorado en el Senado quedó dividida y debilitada.

La gestión del director paraguayo de Itaipú, Justo Zacarías, también está bajo la lupa de la clase política. Uno de los últimos cuestionamientos que recibió fue por el excesivo derroche de dinero que gastó la Entidad para la villa navideña.

No se salvó el titular de la ANDE, Félix Sosa, quien fue cuestionado por el apagón que hubo la semana pasada y que afectó a un sector importante de la población.

Finalmente, uno de los comentarios más fuertes provino del propio vicepresidente de la República, Pedro Alliana, quien dijo a los ministros que si él fuera el presidente, la mayoría estaría destituido. En el Congreso también siguen las voces críticas por parte de integrantes de la propia cúpula oficialista hacia los integrantes del Gabinete

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