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Conducta de agentes penitenciarios y funcionarios que tuvieron contacto con Tío Rico motivó su traslado

Criminal, Rubén Maciel, en contacto con Monumental 1080 AM, justificó el traslado casi secreto de Miguel Ángel Insfrán, alias Tío Rico, de la cárcel de máxima seguridad de Minga Guazú, en Alto Paraná, hasta la Penitenciaría Regional de Emboscada, en Cordillera.

Indicó que se da luego de informaciones de Inteligencia e indicó que la autoridad administrativa tiene la potestad de hacer los traslados cuando las razones ameriten.

“Martín Mendoza (cárcel de Emboscada) tiene mayor personal, así como una muy reducida cantidad de personas recluidas y todos los recluidos están bajo el régimen de máxima o de alta seguridad”, se explayó y resaltó que las personas de dicho establecimiento “están en mejores condiciones”.

En otro momento, le preguntaron por qué el juzgado no fue notificado y respondió que “se trata de un traslado delicado que no se puede estar anunciando”. “Por razones de prudencia y seguridad no se puede estar avisando previamente”, puntualizó.

Tío Rico está alojado en uno de los módulos, bajo el régimen de máxima seguridad con un encierro de 22 horas y dos horas al aire libre. Las visitas también son sin contacto.

Más tarde, en una conferencia de prensa, Rubén Peña, director de Establecimientos Penitenciarios, sostuvo que el traslado fue ordenado por la institución a su cargo con anuencia de la más alta autoridad ministerial.

“Los motivos que justifican el traslado son de carácter de seguridad, basados en informaciones provenientes de diferentes fuentes”, aseveró e indicó que los sistemas de seguridad interna de Emboscada fueron comprometidos y “podrían poner en peligro la integridad del personal penitenciario y su capacidad de cumplir eficientemente sus funciones”.

“Este traslado fue comunicado en fecha 3 de noviembre al Juzgado de Sentencia especializado en Crimen Organizado N° 6, mediante una nota dirigida a ese Juzgado de la Dirección de la Penitenciaría de Minga Guazú”, especificó.

Peña afirmó que “no hicieron el traslado a espaldas de la jueza” y enfatizó que la medida “tiene que ver con la conducta de ciertos agentes penitenciarios y otros funcionarios que tuvieron contacto con Tío Rico”. También, el personal de blanco es sujeto de una revisión.

El hermano de Miguel Ángel, el pastor José Insfrán, también guarda reclusión en la cárcel de máxima seguridad de Emboscada. Está imputado por lavado de dinero y asociación criminal, en el marco del Operativo A Ultranza

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