Brasil busca equiparar tarifa para el tránsito vecinal sobre nuevo puente

El Brasil busca que Paraguay equipare el costo del Documento de Tránsito Vecinal Fronterizo (DTVF) antes del inicio de la circulación de vehículos particulares de moradores de la frontera por el Puente de la Integración.
La posición brasileña apunta a establecer una tarifa recíproca entre ambos países, según explicó el delegado de la Receita Federal en Foz de Iguazú, Marcelo Mossi, a un medio brasileño.
La nueva modalidad de circulación comenzará el 14 de septiembre y permitirá a residentes de localidades fronterizas vinculadas utilizar vehículos particulares entre Foz de Yguazú y Presidente Franco, bajo el régimen de tránsito vecinal.
Para acceder a este sistema será obligatorio contar con el DTVF, que pueden ser gestionados en el Paraguay por los brasileños ante la Dirección Nacional de Migraciones, mientras que los pobladores de Ciudad del Este, Hernandarias y Presidente Franco deberán hacerlo ante Migraciones de la Policía Federal.
El principal punto pendiente es la diferencia entre los aranceles. En Brasil, la emisión del documento tiene un costo de R$ 63,85, un poco más de G. 73 mil, mientras que en Paraguay Migraciones estableció un arancel de G. 234.154, equivalente a unos R$ 200.
Mossi señaló que esta diferencia está siendo discutida en las negociaciones bilaterales que lleva adelante el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil. Según explicó, el tema es planteado como una cuestión clave bajo el principio de reciprocidad.
“Él tiene en todas las reuniones colocado esa cuestión como una cuestión clave, por el principio de reciprocidad”, afirmó Mossi, al referirse al ministro Daniel Falcon Lins, diplomático brasileño del Ministerio de Relaciones Exteriores que participa de las negociaciones de la Comisión Mixta Brasil-Paraguay de la nueva conexión fronteriza.
El delegado explicó que durante las tratativas incluso se analizó la posibilidad de que Brasil aumentara el precio de su propio documento para igualarlo al valor paraguayo, pero esa alternativa no fue la postura defendida por la representación brasileña.
La propuesta, según Mossi, es que Paraguay busque los mecanismos necesarios para reducir su arancel y equipararlo al monto cobrado en Brasil, en lugar de elevar el costo para los residentes brasileños.
En Paraguay, el DTVF tendrá una vigencia de cinco años, con posibilidad de renovación por igual periodo



