De mecánico a físico nuclear: Joven obtiene beca para ir a Rusia

La historia de Juan Carlos Bareiro Duarte, estudiante de la Facultad de Humanidades, Ciencias Sociales y Cultura Guaraní de la Universidad Nacional de Itapúa (UNI), es un verdadero ejemplo de perseverancia y superación. Fue becado para cursar la carrera de Física Nuclear en la prestigiosa Universidad Estatal de Dubná, Rusia.
El joven es hijo de Carmen Beatriz Duarte y es el mayor de 5 hermanos: Lucas, Antonio, María y Yasmin de 9 añitos. Vive en el barrio San Isidro de la ciudad de Encarnación.
El camino recorrido por el joven Bareiro no fue fácil, pero se destaca por su constante superación, lo que refleja que con esfuerzo y dedicación los sueños pueden hacerse realidad. En ese sentido, antes de iniciar sus estudios universitarios, él trabajaba como mecánico, oficio con el cual comenzó su etapa formativa. Hoy ejerce la docencia en el área de física matemática y brinda asesoría técnica a empresas locales.
Con esta nueva oportunidad, el joven se prepara para dar otro importante paso en su formación: Estudiar en uno de los centros científicos más prestigiosos del mundo y luego poner el conocimiento al servicio del desarrollo energético e industrial del Paraguay.
Actualmente, Bareiro se encuentra gestionando ante las autoridades nacionales e instituciones correspondientes la cobertura de los costos de traslado y residencia a fin de concretar su viaje previsto para mediados de setiembre.
Promover la tecnología. Según manifestó a la corresponsalía de Última Hora, su meta es culminar la carrera de Física Nuclear en Rusia y retornar a nuestro país, para aplicar en el sector energético e industrial del país los conocimientos adquiridos en la universidad rusa. “Esa es la idea, ya que Paraguay proyecta tener varios reactores nucleares modulares para el 2035 y como futuro científico nuclear me gustaría formar parte de ese proyecto, y lo más importante: Transformar la educación con el estilo soviético y de paso promover el uso de tecnologías nuclear como en medicina nuclear, que se usa mucho en el tratamiento de cáncer, y también en el agro que está en auge”, relato.
Cabe señalar que la Universidad Estatal de Dubná en Rusia es reconocida como centro científico de nivel mundial, famoso por albergar tecnología avanzada y aceleradores de partículas de primer nivel, además del descubrimiento de elementos superpesados de la tabla periódica. La tecnología que tiene Dubná es uno de los pocos que existen en el mundo y no resulta casualidad que la llamen “ciudad de la ciencia”, porque ese era el objetivo, crear una ciudad para albergar a los mejores científicos y estudiantes del continente Euroasiático para estudiar al átomo.
Otro dato relevante es que Juan Carlos Bareiro Duarte es el primer paraguayo que pisará esa universidad con tecnologías a la altura del CERN, una universidad hiperespecializada en física nuclear, demostrando que la perseverancia en este caso en el estudio pueden abrir puertas a grandes oportunidades.
Historia de superación. Juan Carlos Bareiro Duarte de 30 años, hizo su primaria en la Escuela 640 y la Escuela República Argentina, y la secundaria, el bachillerato en Química Industrial, lo realizó en el Colegio Técnico Nacional de Encarnación,
“Desde que tengo 12 años fabricaba e inventaba cosas. Hasta ahora lo hago. Jugaba mucho con la electrónica y la electricidad. Cuando tenía entre 12 y 15 años me pasaba en la biblioteca de mi colegio leyendo libro de ciencias. Fue así que cuando hice mi primero de la media en el Colegio N° 640, donde terminé con excelentes notas, pero me aburría mucho, que decidí irme al Colegio Técnico e hice de nuevo el primero de la media. Valió la pena”, relató Bareiro. Su primer trabajo fue a los 14 años en un lavadero de autos, “entre eso y ayudante de albañil, también ayudaba a mi mamá con su tienda de comidas y minutas”, señaló.
“Los profesores del colegio ya hablaban de mí, de que iba a ser un gran científico, de que yo estaba para ser un ingeniero y que tengo que salir del país. Lastimosamente por cuestiones económicas y circunstancias de la vida se me complicó un poco. Desde los 12 años sabía lo que quería para mi vida, pero hubo un momento que me quise desarraigarme del sueño en ser físico nuclear, pero mi sueño no me dejaba. Así que no pude apagar este fuego que llevaba dentro y entonces lo alimentare con combustible (conocimiento científico) turbinado (en una universidad de élite mundial)”, señaló.
En los últimos 3 años se dedico a la enseñanza particular de matemáticas, física y química para estudiantes que desean ingresar a ingeniería de la UNI. “También estuve muy activo trabajando en industrias, como silos, secaderos de yerba mate, entre otras varias industrias. Pero me gusta más la investigación científica”, añadió.
También trabajo en una rectificadora de trayectoria de la ciudad de Encarnación. Trabajo hace 4 años en esa rectificadora (2018-2022), donde su hermano era jefe de taller, “un genio de los motores”, como él lo describe. Luego trabajo dos años como mecánico independiente y aprendió mucho de sus compañeros. “Gracias a ese trabajo pude avanzar mucho en mis estudios”, destacó.
• “Desde que tengo 12 años buscaba la forma de generar energía limpia y barata (…). Siento que debo aprovechar esto, porque rara vez la voluntad y el talento coinciden”.
Ayuda
Cabe resaltar que Bareiro necesita 6.000 dólares anuales por 5 años más los pasajes para ir a Rusia. “Confío en que el Estado me dará este respaldo financiero que necesito para hacer realidad este sueño”, dijo. Con la beca ahorraría cerca de 400 millones de guaraníes anuales, que es lo que cuesta la carrera en Estados Unidos. “En mi caso, yo conseguí eso por mérito propio”, señaló.
Por otro lado, Juan Carlos manifestó que en que algunas personas, empresas o instituciones le quieran apoyar, le sería de gran valía, ya que le faltan algunos detalles como una supercomputadora para las simulaciones cuánticas, una herramienta de estudio vital para él, como también ropas de invierno, entre otros.
Para los que quieran ayudarles, su alias es 5976759 (cédula), a nombre de Juan Carlos Bareiro Duarte.



