Caso Roselín: Imputación por homicidio doloso apunta a premeditación y complicidad

El Ministerio Público realizó una imputación por homicidio doloso contra tres personas, entre ellas, un joven de 21 años y dos adolescentes por la cruel muerte de Roselín, de 14 años, en la ciudad de Caazapá. La víctima fatal se encontraba desaparecida desde el viernes pasado. Premeditación, complicidad y las cajas de cartón: lo que dice la carpeta fiscal.
Los fiscales Carlos Ramírez y Laury Rosana Vázquez imputaron a un joven de 21 años y dos adolescentes por el crimen de Roselín Florentín Gómez, de 14 años, quien falleció ahogada y posteriormente fue desmembrada y trasladada en cajas de cartón hasta el lugar en el que fue enterrada el día de su desaparición, el pasado viernes 31 de julio, según la formulación del proceso.
La imputación detalla que el joven mayor de edad, de 21 años, salió de la casa de su novia, de 16 años, también imputada por homicidio, en compañía de otro menor de 16 años con cajas de cartón rumbo a la compañía Terevó, en Caazapá, donde existe un tajamar.
Según se detalla, la novia del joven de 21 años los siguió abordo de otra motocicleta y buscó a su compañera de colegio, Roselín, a quien trasladó hasta el lugar de su muerte.
La Fiscalía señala que ya en el tajamar, por supuestos celos por parte del adolescente de 16 años, junto al joven de 21 años, habrían llevado a cabo el plan que acabó con la vida de la adolescente.
Roselín, de solo 14 años, falleció como consecuencia de asfixia por inmersión, es decir, ahogada, según revela el informe forense.
Posteriormente, en el mismo lugar, los presuntos autores procedieron a desmembrar el cuerpo de la víctima y colocarlo en las cajas de cartón que habían trasladado hasta el lugar de manera premeditada.
El cuerpo de Roselín fue hallado en la casa de la abuela del joven de 21 años, en el asentamiento Padre Adolfo Zaracho de Caazapá. También se hallaron las cajas utilizadas, filosos cuchillos y palas.
Expectativas de penas en el caso
El joven de 21 años de edad se expone a 30 años de cárcel por homicidio doloso, mientras que la amiga y el otro adolescente de 16 años, a 10 años de cárcel.
Tras la cruel muerte de la adolescente María Fernanda, de 17 años, el Congreso había decidido elevar las penas de 8 a 10 años como máximo la pena carcelaria para menores de edad en casos extremadamente graves.



