Tras consejos de FMI, advierten de riesgo de no transparentar deudas

Luego de las recomendaciones de los técnicos del Fondo Monetario Internacional (FMI), economistas coinciden en la necesidad de que el Gobierno transparente las cuentas fiscales, poniendo especial énfasis en que las deudas con proveedores sean contabilizadas. Sostienen que el principal riesgo del país es perder la credibilidad frente a los potenciales inversionistas.
A criterio de Rodrigo Ibarrola, economista del Centro de Análisis y Difusión de la Economía Paraguaya (Cadep), la recomendación puntual del organismo apunta a utilizar el “método de devengado”, un mecanismo con el que se busca reflejar la realidad financiera en un periodo determinado, a diferencia del método de caja, que solo registra movimientos cuando entra o sale dinero.
“Se menciona que la situación económica sigue siendo sólida y solvente, pero estas recomendaciones surgen de un hecho: ellos claramente observaron que el déficit fiscal no era el que decía el Gobierno (…). Lo devengado es una recomendación puntual y sería que lo que se gaste se contabilice. No van a decir que se está maquillando, que se ocultó, pero esa es básicamente la sugerencia: Que se transparente”, manifiesta en entrevista con ÚH.
Añade que parte del consejo del FMI pone foco en el plan financiero estatal, instando a que sea elaborado acorde con lo que realmente se podrá ejecutar durante el respectivo periodo fiscal.
✓“Lo que están diciendo es que haya una planificación correcta”, sugiere, al tiempo de calificar de “peligrosa” una pérdida de la credibilidad, ya que esto terminaría deteriorando la imagen del país.
“(En la declaración) no se pone en duda si es sostenible o no el déficit de 1,5% (…). Acá el peligro es que las cuentas fiscales que difunde el Gobierno no ofrezcan confianza, entonces la imagen se deteriore y eso termine impactando en la percepción de los potenciales inversores. No es solo tener una estrategia, se recomienda que se comunique y que inspire confianza”, afirma a su vez.
En cuanto a la meta de déficit fiscal, que estaba proyectado en ese 1,5% del PIB para este año, el economista sostiene que, tal como se reconoce en el texto del FMI, esto ya no se concretaría ni siquiera para el 2027.
Sobre esa línea, explica que parte de las recomendaciones hablan de la necesidad de que se evalúe aplicar otra regla como ancla para la política fiscal, apuntando a un instrumento que sea variable y que ya no tome solamente ese indicador, sino también la deuda. “Entre los aspectos que deben tenerse en cuenta figuran la introducción de un ancla de deuda con objetivos de déficit operativos calibrados con el fin de garantizar que la deuda pública se mantenga por debajo de dicha ancla con una alta probabilidad”, señalaban al respecto los técnicos del FMI.
No aborda la micro. El economista Luis Rojas, igualmente, coincide respecto a la urgencia de transparentar las cuentas fiscales. Cuestiona que las deudas no contabilizadas incluso “duplican” el déficit fiscal del último año, por lo que, según estima, el 2% reportado se situaría en realidad en el 4% del PIB.
Sin embargo, Rojas enfoca más su análisis en la falta de una mirada más micro por parte del organismo internacional. “Cómo se nota que Santiago Peña es alumno del FMI, porque es la misma visión, ese énfasis macroeconómico, tecnocrático, tan alejado de la realidad cotidiana de la gente (…). Tiene un exagerado énfasis en lo macroeconómico, pero no tiene una mirada en lo micro, cuando la economía debería estar evaluada en cuanto a qué respuestas da la gente en su calidad de vida, en su mejoramiento de acceso a bienes y servicios, en mejoramiento de ingresos, pero todo eso está ausente en esta evaluación”, lamenta el experto.
Para concluir con las sugerencias del FMI, recuerda que también se insta al Gobierno a trabajar con miras a un nuevo marco fiscal; un aumento de los recursos fiscales, debido a “nuestra presión fiscal ridículamente baja”; poner un ancla a la deuda pública; mejorar la calidad del gasto público, y fomentar una mayor formalización.
Las recomendaciones del órgano se dieron a conocer mediante una declaración de los técnicos que visitaron Paraguay entre el 15 y el 26 de junio para la revisión anual del Artículo IV del Convenio Constitutivo, con lo que se evaluó de forma integral la salud económica, financiera y fiscal de Paraguay. En tanto, aún representan conclusiones preliminares, ya que se espera el resultado final de la evaluación y la aprobación por parte del Directorio del FMI.
“Crisis fiscal fue porque Gobierno quiso apurar convergencia”
Para Benigno López, abogado y ex ministro de Hacienda entre 2018 y 2021, la crítica situación fiscal del país se originó como consecuencia de que la administración de Santiago Peña “apuró” la consolidación fiscal, apuntando hacia el cumplimiento del 1,5% del PIB para el 2026.
Sostiene que los efectos de la pandemia del Covid-19 no permitían una recuperación de corto plazo, por lo que una meta fiscal “más flexible hubiera sido un camino menos costoso para el Estado”.
Afirma también que la acumulación de las deudas a proveedores no representa un problema coyuntural, sino “estructural”. El político recuerda que cuando asumió al frente de la cartera económica, durante el gobierno de Mario Abdo Benítez, habían recibido una deuda de aproximadamente USD 400 millones, mientras que al cierre de su mandato quedaron también obligaciones pendientes, las cuales incluso ascendieron a USD 600 millones. Para cumplir con este último compromiso, el Gobierno actual había emitido bonos, pero las deudas finalmente volvieron a acumularse e incluso ya se están duplicando.
“Esto revela que el problema es estructural, y el FMI alerta de que esa conducta de demorar el pago de las deudas no es la correcta y que debiéramos adoptar un sistema que reconozca la deuda por el método del devengado. Yo creo que es un informe bastante elegante, pero que con mucha certeza cuestiona a lo que venimos diciendo desde hace tiempo”, reconoce.
Señala como principal solución la búsqueda de un diálogo entre el Gobierno y la sociedad civil, a fin de tomar las medidas pertinentes de consolidación fiscal, preservar la institucionalidad en el aspecto económico y, especialmente, mantener la credibilidad de las cuentas públicas.
“Yo creo que eso es algo importante que debiéramos hacer y debiéramos trabajar como sociedad en esa solución. Creo que es algo que tenemos que tratar de mitigar en la brevedad posible. El mercado va a entender una solución real, lo que no va a entender es que se siga maquillando. Es necesario recuperar el diálogo con la sociedad civil, ya que esto va a requerir trabajar por el lado de los ingresos, y los ingresos requieren necesariamente más impuestos. Y más impuestos sin haber mejorado la calidad del gasto, teniendo la oportunidad de generar leyes que ataquen ese mal endémico, también es un problema que hay que revisar”, concluye



