“La problemática de las drogas es muy compleja y requiere una mirada integral”

El director de Copolad III, Borja Díaz Rivillas, reflexiona sobre la necesidad de abordar el problema de las drogas desde una perspectiva científica y de salud pública, y no solamente desde la interdicción. Explica cómo se está trabajando en la cooperación con Paraguay, con un mayor enfoque en la prevención.
–¿Qué es el programa Copolad?
–Copolad es un programa de larga trayectoria. Estamos en la tercera fase y es un programa que tiene como objetivo fortalecer las políticas de drogas a través de la cooperación entre la Unión Europea, América Latina y Caribe.
Trabajamos con 32 países y lo que es el intercambio de experiencias y el aprendizaje entre pares de instituciones públicas. No se trata de trasladar modelos, sino de acompañar a los países en las reformas, procesos de reforma institucionales y mejores prácticas internacionales, tanto de la Unión Europea, pero también de la propia región de América Latina y del Caribe.
El programa tiene cuatro componentes. La problemática de las drogas es muy compleja y no se puede solo afrontar desde una mirada meramente de la interdicción, sino que requiere una mirada integral.
En ese sentido, el programa tiene como cuatro componentes estratégicos que se interrelacionan. El primero tiene que ver con la generación de evidencia científica, es decir, los que toman las decisiones de las políticas de drogas tienen que hacerlas de manera informada y estar basados en lo que está funcionando o no y en las tendencias científicas en relación a los problemas de consumo de drogas o el narcotráfico.
En ese sentido, trabajamos apoyando a lo que son observatorios nacionales de drogas, que están normalmente en las agencias nacionales de drogas, como el caso aquí de Senad, y a los sistemas de alerta temprana.
–¿Cómo funcionan estos?
–Estos observatorios compilan datos de prevalencias, los consumos, dónde están los mayores riesgos, de cara a que luego deben tomar decisiones tanto en prevención, tratamiento y reducción de daños.
Hemos estado en Senad, con el ministro y equipo, y ahí ha surgido una necesidad de un apoyo importante de Copolad que es el fortalecimiento del sistema de alerta temprana de Paraguay.
Lo que hace un sistema de alerta es toda esa información dispersa que tiene la Fiscalía, la Policía, la Aduana, Senad, que tienen a veces las instituciones educativas, las comunidades, juntarlas de manera a detectar rápidamente dónde están los mayores riesgos para la población.
–¿Desde cuándo Paraguay aplica el sistema de alerta temprana?
–El sistema de área temprana de Paraguay lleva desde el año 2017, pero ahora, dado que están surgiendo nuevas sustancias psicoactivas, nuevos riesgos, se tiene la idea de fortalecerlo, generar mejores protocolos, mejores acuerdos interinstitucionales.
Este es uno de los apoyos que nosotros podemos proporcionar al país.
En cuanto a la situación de las drogas en el país, lo que hemos podido ver es que dentro de las drogas ilegales, sale primero la marihuana, que es el mayor problema que hay, pero luego también está el tema de la cocaína y algo que preocupa mucho es el tema del crac, todo lo que tiene que ver con la pasta base que se fuma y que tiene muchas consecuencias en la población más vulnerable.
Entonces es una preocupación importante que tiene el país.
–¿Cómo ves el resultado de esta cooperación, específicamente para Paraguay?
–Lo conecto con el segundo componente que tiene el programa: La reducción de la demanda de drogas, con una mirada mucho al consumo problemático.
Hay gente que consume drogas, que no le genera problemas, pero hay un porcentaje de población que le genera muchos problemas en su comunidad, en su familia, en su forma de vida. Entonces, este es el énfasis.
Y hay un tema que vamos a trabajar con Paraguay, que es un sistema de prevención más integral.
Y luego otro tema que trabajamos es el tratamiento, con centros de tratamiento de personas que consumen y la reducción de riesgos.
El tercero tiene que ver con la reducción de la oferta, todo lo que tiene más que ver con la lucha frontal contra el narcotráfico.
Aquí en el país, por lo que me han contado, el principal problema, lógicamente es todo lo que tiene que ver con la producción de marihuana. Paraguay lidera en Sudamérica la producción que además tiene efectos muy nocivos en el medio ambiente.
Luego también lógicamente el tráfico de cocaína que viene sobre todo de Bolivia y Paraguay es un país de tránsito entonces lógicamente ahí también es un problema.
–¿Qué de nuevo traerá el programa?
–Dentro de la colaboración con la Fiscalía, nosotros venimos trabajando con la Asociación Iberoamericana de Ministerios Públicos, que agrupa a todos los Ministerios Públicos de la región, España, Portugal y Andorra, y dentro de esta asociación hay diferentes redes de Fiscalías. Y una alianza entre la Fiscalía de Lucha contra el Narcotráfico contra la Trata y Lucha y la Violencia de Género, por el tema de mujeres víctimas de trata que además son usadas para el transporte, la producción, y comercialización de drogas.
Muchas veces son las mujeres mal llamadas mulas, que son ingestadas, por ejemplo, con cocaína, que viajan a Europa o a otros países, a veces coaccionadas por estas redes.
Fueron aprobados unos lineamientos por todos los fiscales generales de la región y Paraguay participó junto con Brasil y Argentina en lo que ha sido un piloto a la hora de ayudar a identificar esos estándares, pero también ahora a nivel de aplicarlo en el país.
Vamos a generar un piloto en la zona de Ciudad del Este, Alto Paraná, y ahí, lógicamente, hay una colaboración muy activa entre la Fiscalía de Trata y la Fiscalía de Lucha contra el Narcotráfico.
–¿Cómo va a funcionar ese plan piloto?
–Lo que se trata es que cuando un fiscal incauta droga de una mujer, tiene que estar pendiente de indicadores que pudieran indicar de si hay presente una red de trata que explota a esas mujeres y que por lo tanto no se produzca una doble victimización.
Lo que se trata es generar guías, se sensibilice primero para que tanto los fiscales de Trata como de Narcotráfico, que colaboren, que haya protocolos de entendimiento para las investigaciones; es decir, que haya una alerta temprana y la idea es que no siempre se victimice a la parte más baja de la cadena, sino que además se escale la investigación, que sea más estratégica y si se ven pautas que se van dando, que se vea qué red nacional o internacional está explotando a estas mujeres, usándolas como correos humanos u obligándolas a vender droga como parte del negocio de explotación sexual.
• “Paraguay lidera en Sudamérica la producción (de marihuana), que, además tiene efectos muy nocivos. Y Paraguay es un país de tránsito (de cocaína) y lógicamente es un problema”.
Borja Díaz Rivillas
Director de Copolad III, programa de cooperación de UE con América Latina y el Caribe sobre políticas de drogas.
Doctor en Ciencia Política por la Universidad de Salamanca.
Tiene 20 años de experiencia en cooperación internacional en ámbitos de gobernabilidad democrática y las finanzas públicas



