Los mellizos Tischler y una historia heroica en la Guerra del Chaco

La Guerra del Chaco tuvo demasiadas aristas que hasta hoy a 91 años de su culminación, siguen impactando a quienes leen la historia de los pasajes de aquel duro, difícil y sangriento enfrentamiento entre paraguayos y bolivianos por el extenso Chaco.
De todas las latitudes del país, jóvenes y adultos se alistaban para defender esa integridad territorial originalmente del Paraguay que Bolivia quería arrebatar.
El entusiasmo y el heroísmo encontraron en el ser paraguayo una esencia que fue un gran empuje para ir a pelear.
En ese contexto, los mellizos Oswaldo y Sigifredo Tischler fueron dos grandes protagonistas de la guerra, donde pelearon durante los tres años que duró el conflicto bélico.
Los mellizos Tischler nacieron el 28 de octubre de 1914 en Hohenau, Itapúa. Eran hijos de Raimundo Tischler y Luisa Kegler, descendientes de alemanes que años antes llegaron a la zona. Su educación primaria la cursaron en Hohenau, y para sus estudios secundarios fueron a la capital, y lo cursaron en el Colegio Alemán (hoy día Colegio Goethe). Al finalizar sus estudios, volvieron a su ciudad natal.
Al realizarse la movilización general de 1932, Oswaldo y Sigifredo, con 17 años de edad, volvieron a Asunción y fueron al Colegio Militar de Campo Grande, en donde recibieron instrucción militar participando del Curso de Adiestramiento para el manejo de ametralladoras, que duró tres meses. Finalizada la instrucción, fueron asignados al Regimiento de Caballería número 7 General San Martín en el cual lucharon durante los tres años que duró la sangrienta guerra, comenzando la actuación de ambos en la Batalla de Toledo.
“Están rodeados”. Los mellizos Tischler protagonizaron la captura de los tanques de la Novena División boliviana en el km 22 del camino Alihuatá – Saavedra, el 10 de diciembre de 1933, cortando así la retirada de los enemigos. En la ocasión de la toma de los tanques, mencionaron ellos que las dos máquinas eran escuchadas mucho antes de llegar porque hacían un ruido infernal.
“La historia de la toma nos contaba papá que los del RC7 derribaron árboles de quebracho delante, detrás y a los costados de los tanques y así impidieron el paso de los tanques, que ya no pudieron moverse. Luego dispararon contra los tanques, sin causar daño alguno, por último se acercaron a las dos máquinas y comenzaron a pegar con las culatas de sus fusiles”, recuerda Doris Tischler, hija de Sigfrido.
Contienda. En Caranda’yty, en diciembre del 1934, Oswaldo cayó herido por esquirlas de mortero en brazo y pierna.
Su padre le había contado que varias veces intimaron a quienes estaban dentro de los tanques a que salieran y se rindieran, pero no recibieron respuesta. Hasta que el calor y un alteo en alemán hizo que salieran. “Quienes manejaban el tanque eran alemanes, por lo que no entendían muy bien el español; entonces mi padre, que hablaba el alemán, logró comunicarse con ambos tanquistas y explicarles que no había otra opción más que la rendición”, relata emocionada Doris Tischler.
Uno de los tanques capturados estuvo mucho tiempo en la hoy llamada Plaza de Armas y luego devuelto a Bolivia. Ambos pasaron el Parapití y llegaron hasta las mismas estribaciones andinas, junto al famoso RC7 San Martín. En Caranda’yty, el 23 de diciembre de 1934 Oswaldo Tischler fue herido y recibió esquirlas de un mortero en un brazo y una pierna.
Ambos, teniendo el rango de teniente segundo durante la guerra, a la finalización fueron promovidos a teniente primero. Sigifredo Tischler, por el servicio a la patria, recibió la medalla Cruz del Chaco; mientras que Oswaldo Tischler recibió las máximas distinciones consistentes en la medalla Cruz del Chaco y Cruz del Defensor.

“Derribaron árboles de quebracho delante, detrás y a los costados de los tanques y así impidieron el paso de los tanques, que ya no pudieron moverse”. Doris Tischler, hija de Sigifredo.
Ambos sembraron prolíficas familias
Luego de la guerra, Oswaldo Tischler se radicó en Obligado, donde se casó con Ana Muller y con quien tuvo cuatro hijos: Ernesto, Edith, Elba y Rodolfo. Luego se radicó en Argentina, en Santo Pipó, donde en segundas nupcias con Ramona Encina tuvo dos hijas: Susana y Miriam.
Sigifredo se radicó en Bella Vista, se casó con Sibilla Wollmeister y tuvo 10 hijos: Waldemar, Elfride, Armin, Ilma, Egon, Silvia, Lelia, Lauro, Margarita y Doris. Doris justamente habló con ÚH diciendo que la familia siente un gran orgullo por sus padres. “Para nosotros los hijos de uno de ellos es un enorme orgullo que nuestros padres hayan tenido mucho coraje, valentía y patriotismo en la guerra“, dijo. La principal avenida de la ciudad de Hohenau lleva el nombre Oswaldo Tischler, mientras que uno de los principales barrios de Bella Vista lleva el nombre de Sigifredo Tischler



