Titular de Economía prepara batería de medidas para superar crisis fiscal

En su primera conferencia de prensa tras asumir el cargo, el flamante ministro de Economía y Finanzas, Óscar Lovera, delineó los principales ejes de su gestión. Señaló que en el corto plazo se centrará en ordenar las finanzas públicas, definir un plan de pagos para proveedores y reforzar la previsibilidad en la gestión estatal.
Sostuvo que se pondrá foco en la necesidad de recuperar la confianza del sector privado mediante un esquema ordenado de pagos a proveedores, en medio de restricciones en la Caja Fiscal.
“Es importante recuperar la confianza hacia el Estado como agente económico pagador”, afirmó, al reconocer los retrasos en el cumplimiento de obligaciones, producto de una menor disponibilidad de recursos en los últimos meses.
En ese sentido, adelantó que el Ministerio ya trabaja en un plan que será presentado en los próximos días, tras evaluar la capacidad real del Tesoro para hacer frente a los compromisos. La estrategia incluye reuniones con los distintos sectores afectados para establecer cronogramas de pago y brindar previsibilidad.
Ante este escenario, Lovera confirmó que el Gobierno avanza en una revisión del gasto público, con el objetivo de mejorar su eficiencia y priorizar aquellos programas que generan un impacto directo en la población.
El enfoque, según explicó, apunta a sostener los logros sociales sin aplicar recortes generalizados. “Todos los recursos destinados a programas sociales están asegurados”, remarcó, descartando cualquier restricción en iniciativas como transferencias a sectores vulnerables.
La estrategia se enmarca en una lógica similar a la denominada “economía de guerra” por su antecesor, aunque con un énfasis más técnico en la asignación eficiente de recursos y en la eliminación de gastos considerados no prioritarios, incluyendo algunas inversiones operativas sin impacto directo en la ciudadanía, según explicó.
El nuevo titular de Economía indicó que se evalúan distintas herramientas para afrontar la deuda con proveedores; entre ellas, mencionó el factoraje como una alternativa para otorgar liquidez en el corto plazo a las empresas, mediante la cesión de derechos de cobro.
No obstante, aclaró que esta no será la única solución, ya que el Gobierno también analiza mecanismos de mediano y largo plazo para cancelar los compromisos acumulados, cuyo volumen dificulta pagos inmediatos.
Consultado sobre la posibilidad de flexibilizar el tope del déficit fiscal, el ministro señaló que aún no hay una definición, pero que se encuentra evaluando distintas alternativas para compatibilizar el cumplimiento de las metas fiscales con el pago de obligaciones pendientes.
Recordó que el Presupuesto vigente contempla un resultado fiscal de 1,5% del PIB, pero “que analizarán la coyuntura para poder determinar y verificar la trayectoria esperada de ese resultado al fin del ejercicio, pero sin descuidar estos compromisos que está asumiendo el Estado”.
El jefe de la cartera económica insistió en que la situación fiscal responde a un fenómeno coyuntural vinculado principalmente a la caída de ingresos provenientes del comercio exterior, afectados por el tipo de cambio.
Según explicó, la economía paraguaya mantiene un buen desempeño, con indicadores de crecimiento y reducción de pobreza que reflejan una dinámica positiva. Sin embargo, el menor ingreso tributario, especialmente en el componente aduanero, obligó al Gobierno a ajustar la gestión financiera.
Nuevo equipo económico. Como parte de su gestión, Lovera confirmó la conformación de su equipo de trabajo, que lo acompañará en la implementación de estas medidas. Andrea Picasso continuará como viceministra de Capital Humano, mientras que Teodora Recalde asumirá como viceministra de Administración Financiera, tras desempeñarse como gerente de Gestión Financiera del Estado. A su vez, Gerardo Rodríguez se incorpora como viceministro de Economía y Planificación, con trayectoria en el sistema financiero.
El ministro destacó que el equipo tendrá como objetivo central asegurar que el crecimiento económico se traduzca en mejoras concretas en el bienestar de la población. “Nuestro objetivo es priorizar esos recursos y destinarlos a los programas que realmente generan un impacto en la gente”, puntualizó



