Paraguay mantiene las edades de jubilación más bajas en la región

Según datos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), basados en el estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) “¿Cómo avanzar hacia pensiones sostenibles para sociedades más longevas?”, Paraguay se ubica por encima del promedio regional en beneficios claves, como la tasa de sustitución y las edades de retiro efectivas.
De acuerdo con el estudio, mientras que la tasa de reemplazo promedio en la región se sitúa entre 60% y 65%, Paraguay presenta la segunda más alta de América Latina, solo por detrás de México, con sectores donde el beneficio llega al 100%.
En cuanto a la edad de jubilación, el promedio regional es de 65 años, pero en Paraguay los trabajadores del sector privado pueden jubilarse a los 60 años, además de tener acceso a diversos regímenes extraordinarios.
El informe analiza también tendencias sectoriales en la región, que avanza hacia reglas más homogéneas para sostener financieramente sus sistemas previsionales. Sin embargo, Paraguay mantiene esquemas particularmente más flexibles.
En el caso de los docentes, en Perú, México, Brasil, Chile, Colombia y Argentina, la edad mínima oscila entre 57 y 65 años. En Uruguay, este sector fue integrado al régimen general. En Paraguay, no existe una edad mínima, sino que se exigen solo 25 años de aporte, con una tasa de sustitución del 83%.
En cuanto a las Fuerzas Públicas, en la región se establecen edades mínimas de retiro entre 60 y 65 años, con al menos 35 años de servicio. En Uruguay, este sector fue integrado al régimen general.
En Paraguay, la Policía Nacional puede jubilarse de forma extraordinaria con 10 años de aporte y una tasa de sustitución del 50%, mientras que las Fuerzas Armadas tampoco tienen edad mínima de retiro y pueden jubilarse de manera extraordinaria con 15 años de aporte y una tasa de sustitución del 50%.
DEBILIDADES ESTRUCTURALES. El estudio también identifica una serie de debilidades estructurales del sistema previsional paraguayo, como una tasa de reemplazo promedio del 80,5%, una de las más altas de la región.
Existe una fragmentación del sistema en el país, que figura junto a Argentina, Honduras, México y Uruguay como uno de los sistemas previsionales más fragmentados, resultado de reformas históricas incompletas o pospuestas.
La baja cobertura activa es otro problema, ya que solo el 22% de los trabajadores aportaban a un sistema de pensiones en 2021; y apenas el 25% de los adultos mayores de 65 años reciben una pensión (14% contributiva y 11% no contributiva), una de las tasas más bajas de la región.
El déficit de la Caja Fiscal, que cerró el 2025 con un saldo negativo de USD 380 millones, es un tema de debate, atendiendo que el Poder Ejecutivo plantea elevar los parámetros para que los regímenes especiales puedan acogerse a una jubilación.
Desde los sectores afectados, se rechaza la intención de una edad mínima de retiro y se exige que el Estado aumente el aporte estatal, lo que a su vez incrementará el ingreso dentro de las cajas. No obstante, esta medida podría no ser viable debido a que se debe financiar con recursos provenientes de los impuestos.
•
En nueve años, el déficit total será cinco veces más al acumulado hasta ahora
De acuerdo con los datos del Ministerio de Economía, la proyección para el 2035 es que la pérdida del programa civil se dispare en USD 6.885 millones y el déficit del programa no civil trepe a USD 2.935 millones, totalizando un aproximado de USD 9.820 millones, es decir cinco veces más al déficit histórico acumulado desde el 2026. Siendo el magisterio nacional el que tendrá mayor pérdida, USD 5.208 millones



