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Familias viven momentos de terror, víctimas de atracos

Una joven madre que había dejado en la parada de buses a su hija estudiante y ya entraba de regreso a su casa fue brutalmente apretada por tres hombres armados con armas largas que ingresaron tras ella exigiendo que les de la plata. El hecho de inseguridad se registró ayer, a las 05.00 aproximadamente, en una vivienda de la ciudad de Capiatá.

Según el relato de la afectada –que al momento de dar la entrevista se encontraba bastante chockeada–, le llevó a su hija, que está estudiando medicina -está haciendo cursillo, dijo-, y ahí a la vuelta se encontró con la sorpresa ya de lo que le pasó.

“La verdad que no pensé pasar por esto”, reflexionó la mujer.

“Vi la moto allá, vi que tenía las luces prendidas, pero no imaginé que era (malvivientes), porque no era cerca, y ahí, cuando entré todo lo que abrieron el portón y ahí me apuntaron con el arma”, relató la mujer a NPy.

Eran tres hombres con tapabocas, uno tenía pasamontañas, todos tenían arma, ‘Eme’e chéve la plata, moo oî la plata’, querían plata nomas”, contó y tembló al rememorar que su hija más pequeña estaba en casa. “Mi hija la más chica estaba adentro, demasiado miedo tenía, porque tenía miedo de que entren ahí”, mencionó.

Finalmente, cuando vecinos ya estaban alertas sobre lo que estaba ocurriendo en la casa, los ladrones huyeron abandonando la motocicleta frente al portón y llevándose la camioneta de la afectada, una Suzuki Vitara 2020, según dijo, además de su celular y sus pertenencias que estaban en el vehículo.

OTRO ATRACO. En otro lugar y dos horas antes, sufría el mismo momento de terror otra familia, durante un asalto domiciliario, registrado en la madrugada de ayer en una vivienda ubicada en el kilómetro 9, lado Monday, en el Alto Paraná.
La secuencia del ataque quedó registrada por las cámaras de circuito cerrado de la casa, que captaron parte de la violenta incursión de los delincuentes.

El hecho ocurrió alrededor de las 03:00, cuando dos hombres con el rostro cubierto ingresaron al inmueble y sorprendieron a los ocupantes mientras descansaban.

Uno de los asaltantes portaba un arma de fuego con el que amenazó a las víctimas, mientras exigía el dinero.

Los desconocidos se llevaron dos teléfonos celulares Xiaomi Redmi, uno de color negro y otro plateado, además de aproximadamente G. 1 millón en efectivo, según el reporte policial. E.M.

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