No se deben normalizar la violencia machista ni la escalada de feminicidios

En cuatro días, el país se vio conmocionado con tres feminicidios. Las muertes de estas mujeres no deben solo pasar a formar parte de las estadísticas ni del relato morboso. El Estado paraguayo debe ser más eficiente a través de sus instituciones para evitar que la ola de violencia siga creciendo. Erradicar la violencia contra niñas y mujeres es una tarea urgente.
Cuando apenas hemos alcanzado la mitad del año, ya estamos, lamentablemente comenzando a repetir un patrón que se había dado en el mismo inicio del año: una escalada de violencia contra las mujeres. Recordemos que en el mes de enero se produjeron un total de seis feminicidios en los primeros 13 días del nuevo año.
De acuerdo con el programa de Datos Abiertos del Ministerio Público, desde enero al mes de julio hubo 24 tentativas de feminicidio en el país; tres causas por tentativa de homicidio a víctimas colaterales y seis casos de “agresiones graves” por parte de ex parejas. Según este reporte, 10 de las víctimas eran madres y dejaron 26 huérfanos, de los cuales 19 son menores de 18 años.
En el 2025 un total de 37 mujeres fueron asesinadas; además, según la Fiscalía, hubo 37.825 casos de violencia familiar de enero a diciembre de 2025, lo que representa un promedio de 104 víctimas por día.
✓Estos datos conforman parte de la realidad que viven las mujeres en el país, soportando una espiral de violencia prácticamente normalizada, la cual con demasiada frecuencia termina de manera trágica para las mujeres, porque las instituciones del Estado llegan siempre muy tarde.
Uno de los casos sucedió en Guarambaré, y la víctima de feminicidio fue Liz Andrea Ortellado, de 30 años, el autor del crimen su pareja, Walter Fabián Acosta, de 32 años. El asesino deja a un niño de ocho años sin madre.
El segundo caso se dio en el barrio San Miguel, de la ciudad de Curuguaty, Departamento de Canindeyú, y la víctima fue Letizia Marlene Martínez Paredes, de 34 años. Arnaldo Albert Fernández Vera, el presunto autor del feminicidio de Letizia, contaba con una orden de alejamiento vigente, según confirmó el fiscal que investiga. Pese a esa medida judicial, Letizia terminó siendo víctima de un ataque de extrema violencia.
De acuerdo con la investigación, la víctima recibió 12 puñaladas en distintas partes del cuerpo, que fue hallado en el asiento trasero de un automóvil, con las manos atadas. Se presume que el sospechoso estaba trasladando el cuerpo de Letizia hacia una zona boscosa cuando el vehículo volcó; tras el accidente, huyó a pie.
La tercera víctima de feminicidio fue Lucila Riveros, de 52 años, y el supuesto autor sería su pareja Dionisio Arévalo, de 59 años. El crimen sucedió en la ciudad de Concepción.
Es hora de que las instituciones reaccionen ante este aumento de hechos de violencia contra mujeres, hechos que como vemos en los recientes casos suelen terminar en la muerte de las mujeres agredidas. Se debe tener en cuenta que el Gobierno dispone de instituciones como los ministerios de la Mujer, Educación, Salud, la Policía y también está la Justicia, que deberían articular sus acciones en la emergencia en la que nos encontramos.
Asimismo se debe reconocer que la violencia contra las mujeres proviene de una sociedad muy permisiva con los distintos tipos de violencia contra las mujeres, una sociedad machista en la que todavía sigue siendo vista como ciudadana de segunda clase. También se debe aceptar que, para combatir la violencia machista que termina con agresiones, violaciones y muerte, una ley no es suficiente.
Una de las respuestas deberá venir desde la educación para lograr el cambio, ese será el paso fundamental, para hacer realidad una sociedad con igualdad, sin violencia, en la que se reconozca a las mujeres como personas, con derechos y dignidad.
Tanto el Estado como las instituciones de la sociedad deben levantar su voz y accionar, como dijera recientemente en un mensaje el cardenal Adalberto Martínez: “No podemos dejar de pensar en tantas mujeres que siguen siendo crucificadas en nuestro tiempo, siendo víctimas de la violencia doméstica, del maltrato, de la discriminación, de la explotación y el desprecio”.
Es fundamental el compromiso, sobre todo en tiempos como el que advierte ONU Mujeres, el mundo navega por un retroceso democrático, “con el aumento de los conflictos, las presiones económicas y la reducción del espacio cívico, hay un rechazo cada vez más organizado a la igualdad de género y un retroceso de los derechos de las mujeres”



