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Autopsia de civil asesinado en Naranjito confirma un solo disparo: “Aparentemente no era el objetivo”

Pablo Lemir, médico forense del Ministerio Público, informó que la autopsia que realizaron a Josemar Escobar Piris (37) reveló que la lesión que le causó la muerte fue un disparo que empezó en la región lumbar.

Piris es el único civil asesinado en medio del ataque al Puesto Policial N° 4 de Naranjito, en el distrito de Ybyrarobaná, Departamento de Canindeyú. Allí fueron ejecutados dos suboficiales.

“Acabamos de concluir la autopsia del señor Piris (Josemar). En el caso de él, tenemos que la lesión que causa la muerte es una lesión que ingresa en la región lumbar posterior y el proyectil sigue una trayectoria interna, que va en rumbo ascendente, lesionando los pulmones, los grandes vasos y, finalmente, tiene un orificio de salida en la región cigomática, lado izquierdo”, especificó Lemir.

Esto les da la pauta de que Piris probablemente estaba tratando de cubrirse en medio del ataque que habría sido perpetrado por alrededor de 20 hombres armados. Habría estado “doblado del torso hacia adelante y en cuclillas, y el proyectil le ingresa por la región posterior de la espalda, lado izquierdo, y sale por la parte del rostro”, explicó el forense.

La autopsia también reveló que Piris tiene algunas esquirlas en la región posterior, probablemente de una munición múltiple, tipo escopeta.

No fue una ejecución
“No se registra ninguna herida de tipo tiro de gracia, ni de ejecución. Tampoco tenemos ninguna lesión de tipo quemadura. Es un disparo de una munición de alta velocidad, posiblemente algún tipo de fusil. Él estaba como tratando de cubrirse y ahí recibe el impacto”, especificó.
Por último, mencionó que aparentemente el hombre no era el objetivo de los atacantes. “El mensaje aparentemente es que no. No hay signos de ejecuciones, ni quemaduras. No era el objetivo la persona civil”, insistió.

Los otros asesinados fueron el suboficial Herminio Ojeda González (33), de quien no hay dudas de que se trató de un disparo de ejecución, con un tiro en la cavidad bucal, que se constató por el ahumamiento observado en la lengua.

En el segundo de los casos, el del suboficial Atilio Martínez Barrios (40), el cuerpo también presenta dos heridas por proyectiles de armas de fuego, una de ellas en la axila, que provocó la lesión de grandes bazos, con una hemorragia masiva que le causó la muerte. Posteriormente a ese disparo, recibió como un tiro de gracia en la cabeza.

Más temprano Enrique Riera, ministro del Interior, confirmó que la banda criminal autodenominada Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) es responsable del ataque.

Las autoridades afirman que se trata de una reagrupación del grupo armado que es liderado en la actualidad por Ernesto Daniel Villalba Meza, alias Osvaldito, hijo del fallecido Osvaldo Villalba y su pareja, Magna Meza

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