Tortolero detenido tras maratón era prófugo en Paraguay y Bolivia: ¿Quién es La Vaca?

Diecisiete órdenes de captura en total tiene José Gabriel Leguizamón Díaz, alias La Vaca, que fue detenido en medio de una persecución de película el domingo en la Costanera sur mientras se disputaba una maratón organizado por enfermeras.
En su prontuario figura una orden de captura en La Paz, de Bolivia, por robo de vehículos, antecedentes por homicidio, robo agravado y otros delitos en Paraguay.
“Se fugó de la Penitenciaría de Tacumbú y también de una comisaría y desde entonces es buscado por la Justicia”, explicó el comisario Blas Espínola, en comunicación con radio Monumental 1080 AM.
En el año 2017, José Leguizamón fue detenido en Bolivia en compañía de otros tres presuntos tortoleros, con quienes tenía planificado cruzar el territorio argentino.
En aquella ocasión, los cuatro hombres habían abandonado Paraguay tras una seguidilla de atracos, uno de ellos en el estacionamiento del Paseo La Galería. Se instalaron en el vecino país y empezaron a robar en los vehículos estacionados cerca de concurridos locales comerciales.
Según los investigadores, los paraguayos perpetraron unos 50 golpes, tanto en zona Central como el área metropolitana.
Carrera delictiva
Fuentes investigativas señalaron que La Vaca comenzó su carrera delictiva siendo secretario de Juan Pablo Guapi Benítez conocido como el Rey de los tortoleros, luego se volvieron jefes de los grupos.
Para la Policía Nacional, Leguizamón opera desde el 2008 con un grupo de personas que supuestamente rompían parabrisas de camionetas de personas importantes, como diputados, senadores, ministros entre otros.
El 15 de diciembre de 2025 estuvo involucrado en un intento de homicidio en el barrio Tacumbú de Asunción donde un hombre de 33 años recibió tres impactos con armas de fuego.
José Gabriel Leguizamón Díaz, alias La Vaca, fue detenido el último domingo tras una peligrosa persecución con la Policía Nacional en la Costanera Sur de Asunción.
El operativo se desarrolló en medio de una maratón de enfermeras, donde más de 500 participantes se vieron obligados a apartarse hacia los costados para evitar ser atropellados por el vehículo que avanzaba a gran velocidad.



