Gobierno prepara nueva estimación para evaluar si eleva el tope fiscal

El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) presentó ayer su informe de la Situación Financiera de la Administración Central (Situfin), el cual señala que el déficit fiscal acumulado de enero a abril se ubica en 0,8% del producto interno bruto (PIB), lo que representa G. 3,1 billones o USD 485,3 millones.
Este resultado representa un crecimiento respecto al mismo periodo del año pasado, cuando se había cerrado en 0,5% del PIB, evidenciando que el saldo negativo sigue en expansión.
Por su lado, el déficit operativo –que mide el balance entre los ingresos ordinarios y los gastos corrientes necesarios para mantener el Estado– fue de G. 1,3 billones o USD 206,8 millones.
En tanto, el déficit anualizado –que representa el resultado fiscal calculado tomando el periodo móvil de los últimos 12 meses– está en torno a 2,2%, lo que significa que el Estado ya arrastra una pérdida de G. 8,6 billones o USD 1.325,2 millones en el último año.
✓El resultado fiscal responde, como cada mes, a que el país sigue teniendo más gastos frente a sus ingresos. Aunque aún se sigue viendo un incremento en lo que se recauda, hay una importante desaceleración de los ingresos, mientras que los gastos continúan con su mismo ritmo de crecimiento.
Durante la presentación, desde el MEF informaron que la entidad se encuentra trabajando con la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) para realizar nuevas proyecciones sobre los ingresos y los gastos del Estado.
El objetivo final será analizar si realmente es necesario elevar o flexibilizar el tope del déficit fiscal, el cual está previsto en un 1,5% del PIB para el cierre de este 2026.
Nathalia Rodríguez Romero, gerente de Economía del MEF, recordó que esto se debe a que los ingresos tributarios al primer cuatrimestre del año no están reflejando lo que se proyectaba previamente.
“El comportamiento acumulado de los ingresos totales no viene acompañando lo esperado hasta el (primer) cuatrimestre, y más aún que en este momento la prioridad es realizar pagos que regularicen la situación con proveedores de medicamentos y obras. Entonces, vemos que la situación fiscal se ha deteriorado respecto a la senda que teníamos prevista inicialmente”, reconoció la alta funcionaria en la ocasión.
Sin embargo, enfatizó en que se están haciendo las nuevas estimaciones y que aún queda pendiente observar los resultados del mes de junio y del segundo semestre del año, para luego avanzar hacia una proyección más precisa del resultado fiscal para el cierre del año.
En más de una ocasión, desde el sector de las constructoras instaron a que el Gobierno flexibilice el tope fiscal, afirmando que, de lo contrario, sería complicado resolver el problema de las deudas con proveedores.
Solo este último fin de semana, la Cámara Vial Paraguaya (Cavialpa) emitió un nuevo comunicado en el que reiteró este pedido, así como insistió en la implementación del plan de factoraje.
“El tope fiscal, independientemente de la situación, nosotros estamos trazando un plan de pagos con los sectores de proveedores para regularizar las deudas (…). Igualmente, se están previendo los recursos para el pago en la cesión de derecho del cobro. (…) Según podamos revisar la estimación de ingresos y la proyección de gastos, estaríamos también revisando eventualmente, si fuera necesario, la meta fiscal”, indicó al respecto Rodríguez.
En cuanto a este plan de factoring –con el cual se prevén saldar las deudas acumuladas–, la gerente del MEF sostuvo que ya tienen una segunda versión que surgió tras observaciones de las constructoras y las farmacéuticas, por lo que ahora el documento debe ser presentado de nuevo a ambos sectores.
Acentuó que esperan tener lista una última versión antes de finalizar este primer semestre del año, a fin de que sea implementado.
Sobre este punto, Paul Sarubbi, presidente de Cavialpa, había señalado que no están de acuerdo con que el costo del factoraje sea trasladado a las empresas proveedoras, sino que debe ser cubierto por el Estado.
Gastos siguen creciendo, pero los ingresos se desaceleran
El reporte de Situfin detalla que los ingresos totales acumularon un crecimiento de 1,9%, gracias a la recuperación de las recaudaciones tributarias. Pese al aumento, estos ingresos totales representaron el 4,4% del PIB, lo que implica una caída frente al 4,6% del PIB que se tuvo a abril del 2025. En tanto, del lado del gasto se tuvo un crecimiento acumulado de 10,6%. Mientras el año pasado se ubicaba en 4,6% del PIB, para este 2026 pasó a 4,7% del PIB, principalmente ante los mayores pagos a proveedores, pago de salarios o remuneraciones en el sector público, jubilaciones de la Caja Fiscal y programas sociales, como Hambre Cero y pensión a adultos mayores



