Los tesoros que se resguardan en la Casa de la Independencia

Este día se empieza a celebrar los 215 años de la Independencia del Paraguay. El 14 y 15 de mayo, jóvenes paraguayos, próceres, liberaron al país del yugo español e iniciaron una nueva etapa en la historia nacional.
Los protagonistas partieron de una vivienda ubicada en el ahora microcentro de Asunción, que luego de incluso salvarse de una demolición se convirtió en un museo.
El museo de la Casa de la Independencia está en la esquina de 14 de Mayo y Presidente Franco. Data de 1772 y originalmente sus paredes eran de adobe, tenía pisos de ladrillo, techos de palma y bambú.
La casa era frecuentada por Fulgencio Yegros, Pedro Juan Caballero y Vicente Ignacio Iturbe, entre otros, detalla el guía del museo, Anastacio Ovelar.
✓De la edificación original, que era la vivienda particular de los hermanos Pedro Pablo y Sebastián Antonio Martínez Saenz, se conservan cinco salas donde se resguardan las reliquias de los próceres.
ACERVO. En la primera sala se resguarda una cómoda y escritorio que perteneció a Fernando de la Mora. De procedencia francesa, tiene un espejo que puede retirarse hacia delante y así descubrirse un comportamiento con cajas secretas en el fondo, que eran utilizadas para guardar joyas, documentos y objetos de valor.
En ese mismo recinto, detrás de una vitrina, se exhibe el tintero que era utilizado por el Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia. Junto a una pluma, el Dictador Supremo de la República del Paraguay firmó documentos que forjaron el destino y la historia del país.
En la segunda sala se ubica el comedor, con muebles de la época hechas en madera, cuero repujado y otros materiales. Además, se conservan utensilios de plata, alpaca y cristal, provenientes de Alto Perú y Europa.
En ese espacio reposa la espada de Fulgencio Yegros. El arma fue utilizada en varias batallas, como la de Paraguarí y Tacuarí, y durante la Independencia. La espada luego desapareció durante la Guerra Contra la Triple Alianza; más tarde se encontró en Buenos Aires y fue devuelta a Paraguay en 1969 por el general Onganía.
Allí también se puede ver un ventanal que a la altura del suelo cuenta con un reposo donde se sentaban las criadas y mujeres mientras bordaban y eran cortejadas por los hombres que del otro lado de la calle las observaban
MUEBLES E ILUMINACIÓN. En la tercera sala se ubican muebles de procedencia europea, entre sillas y sofás de la época de Luis XV de Francia. En esta área existe un amplio destaque al sistema de iluminación colonial, con luminarias colgantes con cristal de Murano procedentes de Venecia, Italia y otras lámparas de bronce, que utilizaban combustible de aceite o grasa de animales para la mecha que iluminaba en una etapa donde no existía corriente eléctrica.
En ese lugar destaca un brasero de procedencia española que era utilizado como medio de calefacción durante el invierno. El artefacto de madera y bronce posee un centro circular donde se ubicaba el carbón encendido y a los costados la estructura permitía reposar los pies.
En la cuarta sala, utilizada como dormitorio, se ubican otras pertenencias de Fernando de la Mora, como una cama de influencia portuguesa, con colchón original hecho a base de lana y paja.
DORMITORIO. Cama con influencia portuguesa que pertenecía a De la Mora.
Al lado del lecho se encuentra una “silla sanitaria” que posee un hueco en el asiento y era empleada en los días de lluvia como inodoro, ya que la letrina generalmente se ubicaba en las afueras de la casa. Era conocida también como “el trono”.
Allí, en una vitrina se puede ver una camisa de ao po’i bordada a mano que perteneció al mismo Fernando de la Mora.
RELIQUIAS. Una cama y una camisa de ao po’i que pertenecieron a Fernando de la Mora, además de un tintero usado por el Dr. Francia pueden apreciarse en el museo.
Otra reliquia es un crucifijo hecho de talla indígena. Al ser orientados acerca de que Dios creó al hombre a su imagen y semejanza, los indígenas agregaron sus rasgos a los trazos, como las trenzas que caracterizaban a los guaraníes.
La quinta sala es una religiosa. El guía del museo explicó que las familias de buena posición económica dedicaban todo un recinto para guardar objetos sacros.
Se pueden ver imágenes de Nuestra Señora de la Concepción, el Cristo yacente, San Ignacio de Loyola y San Juan Evangelista, además de otros objetos, como una patena, un libro misal en latín e incluso una pila bautismal.
A saber
Espacio: Museo de la Casa de la Independencia.
Lugar: 14 de Mayo y Presidente Franco.
Horario: Lunes a viernes, de 07:30 a 16:30. Sábados de 08:00 a 16:00. En días de Feria Palmear hasta las 00:00.
Este jueves 14 abrirá desde las 07:30 hasta las 00:00, mientras que el viernes 15, se podrá visitar desde las 07:00 a 15:00.
Acceso: Libre y gratuito



