Gobierno y empresarios coinciden en revisión del salario mínimo pero difieren en el método

La ministra de Trabajo, Mónica Recalde, y el presidente de la Federación de la Producción, la Industria y el Comercio (Feprinco) y de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), Enrique Duarte, coincidieron en la necesidad de revisar el sistema de ajuste del salario mínimo en Paraguay, aunque con diferencias marcadas respecto al enfoque y las soluciones para su implementación. Mientras el Gobierno reconoce las limitaciones del mecanismo actual basado en el IPC, el sector empresarial advierte sobre el impacto en la productividad, el empleo formal y la sostenibilidad económica.
Recalde explicó que el ajuste salarial 2026 continuará realizándose en base al Índice de Precios del Consumidor (IPC), debido a que aún no se concretó una reforma legislativa. “Continúa el IPC porque no llegamos a una reforma… sabemos que si se ajusta por IPC va a ser 60.000 guaraníes, va a haber un disgusto de la ciudadanía”, reconoció.
La ministra señaló que el mecanismo vigente no refleja plenamente el costo real de vida, aunque aclaró que es el único marco legal disponible actualmente. En ese sentido, sostuvo que el debate debe ampliarse hacia una protección integral del ingreso del trabajador, incorporando políticas complementarias como la formalización laboral y la reducción del sobreendeudamiento.
Por su parte, Enrique Duarte cuestionó el esquema del salario mínimo como referencia obligatoria y planteó la necesidad de analizar todas las variables económicas antes de cualquier decisión. “Nosotros no creemos en el modelo del salario mínimo, creemos en el libre pacto entre empleador y trabajador”, afirmó.
El representante del sector industrial advirtió además que un aumento sin un análisis técnico podría afectar negativamente el empleo formal. “Lo que menos queremos es que disminuya el empleo”, señaló, al insistir en que Paraguay enfrenta desafíos estructurales de baja productividad.
Ambos coincidieron en que el problema salarial no puede analizarse de forma aislada, sino en relación con factores como productividad, inflación, costo de vida y nivel de formalización del mercado laboral. Recalde remarcó que el salario debe complementarse con políticas de protección del ingreso, mientras que Duarte insistió en la necesidad de reglas que no afecten la competitividad de las empresas.
En ese marco, la ministra recordó que el proceso de ajuste salarial será discutido en el Consejo Nacional de Salarios Mínimos (Conasam), donde se abrirá un espacio de diálogo tripartito entre Estado, trabajadores y empleadores.
Finalmente, ambos coincidieron en que el debate sobre el salario mínimo debe ser más amplio y sostenido en el tiempo, incorporando variables económicas, sociales y productivas que permitan decisiones más equilibradas y sostenibles



