Nacionales

Santiago Peña afirma que “sacrificio” de Mariscal López “no fue en vano”

“Hoy, a 156 años de su inmolación, venimos a esta sagrada tierra regada de sangre mártir de inmortales paraguayos a decir: ‘Ese sacrificio, mariscal; ese sacrificio, ejército de la Epopeya, ese sacrificio, residentas valientes… ese sacrificio no ha sido en vano”, manifestó este domingo el presidente de la República, Santiago Peña, durante un acto oficial en recordación al Día de los Héroes, en Cerro Corá, Departamento de Amambay.

Peña se trasladó hasta Amambay y, en el ruedo central del Parque Nacional Cerro Corá, ofreció un discurso en recordación al Mariscal López.

El presidente señaló que “Paraguay está de pie, orgulloso” y activo ante el mundo, además de estar “resurgiendo una vez más” y “como el gigante que está destinado a ser”.

Asimismo, Peña señaló que “un país que olvida su sacrificio” no solo debilita su identidad sino traiciona su esencia, mientras que una patria que honra su historia con responsabilidad asegura su futuro.

“En este día venimos a rendir un homenaje con serenidad, con firmeza y sobre todo a renovar un compromiso nacional. Venimos a decir que la grandeza del Paraguay se construye con unidad, con trabajo honesto y con un amor profundo a nuestra patria”, afirmó.

El mandatario paraguayo relató en su discurso una breve biografía de Francisco Solano López, desde sus 18 años, en sus primeros años como militar cuando escribió una proclama militar que defendía que para ser soldado paraguayo uno necesitaba defender la patria incluso “derramando hasta la última gota de sangre” antes que ver a la patria “humillada al extranjero poder”.

“25 años después de escribir esas líneas en un acto de patriotismo que no conoce parangón, Francisco Solano López hizo lo que muy pocos o mejor dicho ningún líder político en la historia universal se animó a hacer entregar la vida peleando por su nación”, destacó Peña.

Asimismo agregó que la historia pudo haber sido distinta al mencionar una leyenda sobre unos indígenas que ofrecieron asilo a López pero que él rechazó porque “tenía que cumplir con su palabra”.

“Su promesa era morir con su pueblo. No podía exponer su nombre ya íntimamente compenetrado con la suerte de su patria. Había que morir. El mandato era irrevocable”, acotó Peña.
El presidente de la República también asistió a una representación de la muerte del Mariscal López hecha al costado del arroyo Aquidabán-Nigui

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba