Fiscalía confirma 25 puñaladas a pakistaní y no descarta una muerte por encargo

“No podemos descartar nada. Está iniciando la investigación y efectivamente existen muchas aristas”, dijo la fiscala Alicia Fernández al referirse a la muerte de Asad Ahmed (57), empresario de origen pakistaní, asesinado en la madrugada de este lunes en el interior de una casaquinta en Capiatá, Departamento Central.
La hipótesis inicial de la Policía apunta a que la muerte se dio en medio de un asalto, pero la agente del Ministerio Público no descartó que el crimen se haya cometido por encargo debido a la saña utilizada por los agresores.
“Veinticinco puñaladas recibió el hombre. El cuerpo estaba maltrecho. Es muy llamativa la saña con la que lo mataron”, explicó en comunicación con radio Monumental 1080 AM.
En un informe preliminar se manejaba al principio que fueron 15 puñaladas.
Asad, que también tiene nacionalidad peruana, estaba compartiendo una cena con su socio Farid Matsuda, de nacionalidad japonesa, dueño de la casaquinta, y la paraguaya Verónica Araceli González Méndez (25), cuando fueron sorprendidos por dos hombres encapuchados.
Los presentes fueron amenazados, torturados y maniatados; uno de ellos fue despojado de dinero en efectivo, aparatos celulares e incluso de su vehículo.
La víctima fue apuñalada en varias partes del cuerpo y los malvivientes se alzaron con las cámaras de seguridad del sitio.
Los investigadores aún no tienen claro cómo ingresaron los encapuchados que utilizaron pistolas 9 milímetros y armas blancas. Además de asesinar al empresario, maniataron a los otros ocupantes de la casa.
Por la forma en que actuaron no se descarta que el hecho haya sido premeditado. La fiscala recordó que ambos empresarios fueron víctimas de un asalto años anteriores y el crimen podría tener relación con ese caso.
“Ellos habían sido víctimas de un asalto que fue llevado adelante por militares que fueron procesados y condenados en juicio”, recalcó



