Nódulo mamario, un bulto que no significa cáncer, pero que no puede ser ignorado

Los nódulos en las mamas son bultos que, la mayoría de las veces no representan un peligro, pero debe ser monitoreado. Foto: Ilustrativa.
Más habitual de lo que nos imaginamos, los nódulos mamarios aparecen en las mujeres sin importar la edad, y muchas veces pasan tan desapercibidos al no ser palpables. No siempre es un signo de alarma, de hecho, la mayoría de los bultos son benignos en mujeres jóvenes, pero igual requieren una buena evaluación y seguimiento del especialista.
Este 19 de octubre es el Día Internacional de Lucha contra el Cáncer de Mama, una fecha establecida para crear conciencia sobre esta enfermedad que representa la primera causa de muerte en las mujeres en nuestro país, por eso, cualquier anormalidad en el seno debe ser atendida para tratar a tiempo cualquier patología.
Una de las condiciones más frecuentes es la aparición de los nódulos mamarios, unos pequeños bultos o masas que se forman en el tejido de la mama, y pueden tener distintas causas y características, sin embargo, no necesariamente son un cáncer, según la Dra. Marina Ortega, jefa del Programa Nacional de Prevención, Detección Precoz y Tratamiento del Cáncer de Cuello Uterino y Mama del Ministerio de Salud.
“Son protuberancias palpables o no en el seno, pueden ser sólidas, de aspecto líquido, o mixto. Pueden variar en tamaño, forma, textura y movilidad. En mujeres jóvenes, la mayoría de los nódulos mamarios no son peligrosos y suelen ser benignos, pero siempre deben ser evaluados por un profesional”, expresó la doctora en conversación con HOY/Nación Media.
Los nódulos mamarios pueden generarse por diversas causas, y según la doctora Ortega, estas son las más frecuentes:
-Cambios hormonales: especialmente durante el ciclo menstrual, embarazo o lactancia. Pueden provocar tejido mamario más denso o quistes.
– Quistes mamarios: sacos llenos de líquido que se forman por obstrucción de los conductos mamarios. Son benignos y frecuentes.
-Fibroadenomas: tumores sólidos benignos que aparecen en mujeres jóvenes. Son móviles, de bordes definidos y no suelen doler por lo general.
-Papilomas intraductales: pequeños crecimientos benignos dentro de los conductos mamarios.
-Lipomas: acumulaciones de grasa que forman bultos blandos y móviles.
-Traumatismos o cirugías previas: pueden generar inflamación o fibrosis que se palpa como nódulos.
-Infecciones como mastitis: especialmente durante la lactancia, pueden causar nódulos dolorosos e inflamados.
Pese a que la mayoría de los nódulos son benignos, existen señales que podrían indicar malignidad o requerir evaluación urgente.
Consistencia dura, bordes irregulares (no definidos o con forma asimétrica), fijo o adherido, crecimiento progresivo y dolor persistente, son algunas de las características sospechosas que detalló la doctora Ortega.
“Aunque el cáncer de mama no suele doler al inico, el dolor constante sin causa aparente debe evaluarse. Y si además van acompañados de cambios de aspectos de la mama aumenta su riesgo”, agregó.
De acuerdo a la doctora, la ecografía mamaria es una herramienta clave en mujeres jóvenes, especialmente porque no utiliza radiación y es más efectiva que la mamografía en mamas densas.



