Santa Rosa del Aguaray: Escuela cuenta con aulas precarias desde hace 20 años

La Escuela Básica N° 4995 Santo Domingo de Guzmán, en Santa Rosa del Aguaray, San Pedro, sigue sin nuevas aulas pese a múltiples reclamos que vienen desde hace 20 años.
En pleno centro de esta ciudad, la Escuela Básica N° 4995 Santo Domingo de Guzmán, en Santa Rosa del Aguaray, San Pedro, enfrenta una situación alarmante: cientos de alumnos deben recibir clases en un pabellón de madera en condiciones deplorables, a pesar de que desde hace dos décadas la comunidad educativa exige la construcción de nuevas aulas.
La institución, con más de 400 estudiantes, cuenta con dos pabellones de material cocido y uno de madera, pero la cantidad de alumnos sigue siendo superior a la capacidad instalada. Como resultado, las antiguas salas de madera, con casi 30 años de antigüedad, siguen en uso para alumnos de 7º al⁹ 9º grado y pre-jardín, a pesar de representar un evidente riesgo para la seguridad de los niños.
Docentes y padres de familia afirmaron que han presentado reiterados pedidos para la construcción de nuevas aulas, pero hasta el momento no han recibido una respuesta favorable. “Hace 20 años que estamos en microplanificación, pero nadie nos da una solución”, expresó un docente de la institución.
El director de la escuela, profesor Rudy Riquelme, lamentó la crítica situación y destacó que las condiciones afectan gravemente el proceso de enseñanza. “En épocas de calor, dar clases aquí es extremadamente incómodo y antiacadémico”, sostuvo.
Por su parte, el presidente de la Asociación Cooperadora Escolar (ACE), Mario Alfaro Ozuna, calificó de “vergüenza” que una institución histórica ubicada en el corazón de Santa Rosa del Aguaray siga en estas condiciones. “Hace 20 años estamos pidiendo aulas y nadie nos escucha. Si esta vez no tenemos una respuesta positiva, nos veremos obligados a tomar otras medidas de fuerza. No podemos seguir así, es un peligro para nuestros hijos”, advirtió.
La comunidad educativa espera que las autoridades reaccionen ante la gravedad del problema y brinden una solución definitiva antes de que ocurra una tragedia. Mientras tanto, los estudiantes continúan su formación en aulas que no garantizan condiciones dignas para el aprendizaje.